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  • Foto del escritorEugenia Gamboa

Tiré la toalla con mi propósito de año nuevo



Hacer más ejercicio, alimentarse mejor, mejorar alguna relación, desarrollar habilidades para comunicarse de forma más efectiva…


Muchas personas ponemos metas de año nuevo, y en poco tiempo perdemos la motivación, el empuje, el “aguante”. Si ya abandonaste tu propósito de año nuevo y es apenas marzo, no sos la única persona. De hecho, las investigaciones muestran que menos del 10% de las personas realmente logran alcanzar sus propósitos de año nuevo.[1] ¡Algunas personas inclusive topamos con dificultades en la primera semana del año!


Pensá en Cecilia, quien se propuso cocinar más en casa para el 2023. La motivó el deseo de comer más saludable y ahorrar dinero y utilizó varias estrategias para aumentar sus posibilidades de éxito. Primero, propuso un objetivo claro y específico: comer platillos preparados exclusivamente en casa al menos cinco veces por semana. Esto la ayudaría a reducir sustancialmente su consumo en restaurantes y de comida a domicilio, dos hábitos constantes del año anterior.


El primer día cocinó un pollo enero de pastoreo con hierbas, un arroz integral coronado con almendras y brócoli al vapor con aceite de oliva. ¡Se sintió muy orgullosa y su familia estaba muy impresionada! Para el tercer día únicamente logró cocinar unos vegetales al horno que nadie quiso comerse, lo que la desalentó. Para el quinto día, sin ideas y sin tiempo, ya estaba abriendo una lata de atún para ponerlo sobre pasta de caracolitos.


Para el inicio de la siguiente semana Cecilia estaba sin ideas y motivación. En pocos días “tiró la toalla”. El App de comida a domicilio se convirtió, en palabras de Cecilia: “en mi peor enemigo”, y, además, sentía una culpa tremenda cada vez que la utilizaba.


Viéndolo desde afuera, el objetivo de Cecilia era poco realista, sobre todo porque su expectativa era muy diferente a la realidad que actualmente vivía. Cometió un movimiento en falso que muchas personas también cometemos: ¡Comenzó muy en grande!


Un truco para la creación y sostenibilidad de hábitos es dividir el objetivo en pasos más pequeños y manejables. Por ejemplo, Cecilia podría haber cocinado solamente una comida saludable por semana, en grandes cantidades, congelarla, y luego descongelarla para írsela comiendo poco a poco, mientras varía con otras cosas nuevas que requieran de menos trabajo. Gradualmente ella podría haber aumentado la frecuencia de las cocinadas en casa, mientras adquiría ideas y habilidades para cocinar más eficientemente. Para Febrero podría estar cocinando tres comidas saludables por semana y en Marzo lograría las cinco.


Otro consejo que le habría servido es crear un ambiente que promueve el nuevo hábito, pidiendo ayuda a amigos o familiares, quienes pueden brindar apoyo y aliento, o podría encontrar comunidades o recursos en línea que ofrezcan consejos e inspiración. Cecilia habría celebrado sus logros dándose un premio, por que con el ahorro del dinero de comer dentro de casa se habría comprado un “spiralizer”, esas maquinitas que hacen fideos de vegetales. Los domingos habría pedido a su familia ayuda para cocinar, pero con una receta retadora que luego toda la familia disfrutaría en conjunto.


Cecilia creyó que lograr su objetivo dependía solamente de su motivación, gran deseo y fuerza de voluntad. Ella nunca supo que había establecido una solución táctica a un problema más profundo, pues resulta que nuestras acciones o inacciones, se generan de deseos, creencias y valores mucho más arraigados de lo que nos percatamos.


Cecilia tenía dos creencias relacionadas a su objetivo de año nuevo que la bloquearon para avanzar. Una creencia era que, para comer saludable, había que cocinar todos los días, y otra creencia era que tenía que cocinar con ingredientes frescos y sin ayuda. Sin embargo, Cecilia nunca modificó su objetivo ni buscó otras opciones o posibilidades.


Para superar estos obstáculos y cumplir su propósito, Cecilia también podría beneficiarse de trabajar con una coach que le brinde acompañamiento y apoyo. Una coach puede ayudar a identificar nuestras creencias y hábitos encubiertos que nos frenan, y puede ayudarnos a crear un plan de acción para abordar estos obstáculos. El coaching también puede ofrecernos motivación y un medio de seguimiento, ayudándonos a mantenernos en rumbo hacia nuestros objetivos.


¿Y vos? ¿Comprendés lo que te frena a cumplir ese objetivo que realmente querés lograr?


Pensá en el siguiente escenario. En enero pagaste la matrícula de gimnasio y sentís que empezás a avanzar, pero llega febrero y… no notás cambios en tu físico… la cosa no va rápido…pensás “es que esto sí que cuesta… es que de por sí, no lo voy a lograr… entonces mejor ni lo intento por que, para qué…” y las creencias que no sabías que tenías determinan tu realidad. Poco después terminaste cancelando la subscripción al gimnasio por poco uso.


Lo que pasa es que nunca descubriste que tenías otras necesidades que, de forma inconsciente, competían constantemente con tu objetivo de ejercitarte más. Sos una persona impaciente, lo has sido así desde la niñez. Además, te caíste muchas veces aprendiendo a andar en bicicleta, y en aquel momento, alguien te dijo “que inútil que sos”, y te lo creíste.


Como persona adulta tenés un gran anhelo de que las cosas relacionadas a la salud y el cuerpo sean más fáciles y rápidas, y también tenés miedo al fracaso. Eso compite todo el tiempo con tu objetivo de ejercitarte más.


Ufff. Qué frustrante. Es como si tuvieras un pie en el acelerador y otro pie en el freno y amerita de mucha auto-observación.


Esta habilidad de auto-observarse para conocerse mejor y entender qué sucede dentro de mí es importantísima para lograr el cambio. Te podrías hacer varias preguntas:


¿Qué es lo que realmente quiero?

¿El plan que planteo es lograble?

¿Cuándo intento tomar acción, siento que hay algo que dejo de disfrutar?

¿Pierdo algo si pongo este objetivo en acción?

¿En qué me beneficia conversar de esto con alguien?


Podés buscar apoyo y orientación cuando sea necesario, de forma que llegués a comprender y abordar las creencias, emociones y hábitos escondidos que te frenan, y así podrías lograr tus objetivos y crear cambios positivos y duraderos en tu vida.


El cambio puede ser incómodo y a veces duele, pero el proceso de aprender y crecer te llevará a un lugar que antes sólo podías imaginar. Daría gusto que finalmente lograras lo que te propusiste al iniciar el año, y convertirlo en un buen hábito que cada vez te exige de menos esfuerzo.


Y si necesitás ayuda, aquí estaré para apoyarte. Con una coach podés entender, planificar, lograr e inclusive, ir más lejos.


Coach Eugenia Gamboa


Nota: Este artículo no está escrito para diagnosticar ni tratar. Por favor contactá a tu médico de cabecera o nutricionista especializado en este tema antes de hacer cambios en tu dieta y estilo de vida.

 

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[1] Fuente: HBR. (2018). Why You Should Stop Setting Easy Goals. Recuperado de https://hbr.org/2018/07/why-you-should-stop-setting-easy-goals

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